sábado, 17 de octubre de 2015

Pesca de infortunio

-No tienes ni la menor idea, ¿verdad?
-No. Me caí, me tropecé, yo qué sé.
-La perdiste.
-Sí, bueno, la perdí, había mucha gente, ¿vale?
-Pues lo vas a tener difícil para salir de esta. Y yo no pienso ayudarte; no esta vez.
-Venga, Jher, no me hagas esto.
-La última vez deberían haberte arrancado los brazos sólo por soltarle la mano un momento, y conseguí que no lo hicieran. Esta vez no tiene excusa; ya sabes lo que pasa cuando se deslocaliza un príncipe de poder.
-Sí, lo sé, ¡pero, joder, no ha sido culpa mía, Jher! ¡Fue esa estúpida…!
-¡No lo digas! Seguimos sin ser suficientes, y no va a haber tiempo, Cui. Lo siento.
-Ya, imagino. Ay, joder, no me lo puedo creer…
-No lo pienses más. Ya debe quedar poco.
-No me lo recuerdes. ¿Tienes nacimiento? Para antes de que…
-Sí, sí, entiendo. Ten, toma. Yo tengo que irme.
-¡Espera! ¿Tú crees que podríamos haberlo roto?
-Estamos a punto. Dos más y lo habremos conseguido.
-Dos más… y pensar que no voy a verlo…
-Podrás verlo, desde atrás.
-Ya, claro. Eso pensaba Schyw.
-Schyw y Slackmewr también estarán atrás. No pierdas la esperanza. Nos veremos si es cierto todo lo que dicen.
-Ya los oigo. Suerte, Jher. Hazlo por mí.

domingo, 4 de octubre de 2015

Princesa china

A lo mejor lo único que quería
era ser un poquito mejor,
que esto fuera algo más fuerte,
más cierto,
más largo.
Eso es lo que me hace falta:
durar.

Todo lo que en algún momento tengo
languidece entre mis manos:
las caricias,
las flores,
los gestos,
el trocito de ciudad que se ve por tu ventana
(sí, también intenté cogerlo).
Todo pierde fuerza,
o las ganas,
o deja de echarme de menos.

Todo eso se desploma
o me abandona:
lo único que les debe de quedar
de mí
es el recuerdo un poco amargo de un polvo inesperado,
que a mí todavía me hace
encogerme de dolor al recordarlo.

No hay analgésicos para la memoria,
no hay pastillas
que mitiguen el dolor nostálgico,
ni nitrato de plata
para disolver las nubes negras
que envuelven mi pecho.
Es como llevar el otoño siempre encima
conmigo,
pero en su versión más cruel.

Mientras tanto,
ni el poeta de bronce
ni las casas del ensanche
recuerdan que llovió hace ya tres horas;
ninguno sabe
que esto que parece verano
sólo enmascara algo perdido.

Me voy a buscar mi puerta,
donde dicen que vivo.
Antes sí vivía, porque estabas ahí cerca;
ahora, como aquel que dijo,
sólo mato el tiempo.

lunes, 7 de septiembre de 2015

15 step (el Hevangita)

Se partió la rama y se cayó hasta el mundo. Para cuando nos quisimos dar cuenta, los mares lloraban óxido y los niños bajo el sol del desamparo estaban secos.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Árbol

O cayó, o la colocaron. El caso es que la semilla penetró en la tierra.
Creció, se hizo alta, rígida. Le crecieron manos abiertas, traslúcidas. Algunos nombraban su sangre y sus huesos con nombres fríos y asépticos: era mejor llamarlos "vida".
Se desnudó en invierno, incongruente, y desde entonces lo hacía cada año. Recuperaba su verde bajo la lluvia de abril. se vestía de gala en el estío con colores nuevos de flor y fruta, y en el otoño se enmascaraba, se caía, se hacía grietas.
A veces perdía los brazos entre lágrimas de savia: nunca comprendió por qué. Quizá fuera porque se daba la mano con el árbol de al lado y sus sombras huecas no dejaban ver el cielo, pero siempre creyó que no les gustaba que les vieran juntos.

miércoles, 29 de julio de 2015

Fragmentos (dos meses después)

Oh, mi agólia de primavera desnuda o vestida de amarillo, l'écran decidée par l'esprit des fenêtres ouvertes, quién o cuándo ya vendrá.

Ojos a trozos peinados,
musgo en los cristales de los pulmones,
¿y de las almas, quién sangra?

Esto es todo lo que me queda: un trozo baldío, baldobrado en los cristales de mis gafas; un corazaón agazapado y silencioso como una noche de amor en la tundra; indiscreción que pretende ser erótica, y más que lúbrica es patética, la ópera dogmática del velador hipócrita.
Ya no soy más viso de veracidad que un ciego que se apellida Estrella, y carezco de primicia o novedad en un espacio donde soy la clase de alma que, o bien permanece a la sombra, o se demuestra a las claras que no hay voluntad de sangre y otros fluidos en la cólera magnánima de un aire naranja y apático.
Mi Venezia in sole se troca en burla de entrepiernas profanadas con permiso y verdades que no se quieren conocer.

lunes, 27 de julio de 2015

Fuego

El fuego que había devorado su hogar sería aquel que le devolvería su vida al fénix.
Las llamas que abrasaron su piel fueron las mismas que en el pasado protegieron a sus ancestros.
Ahora que estaba frente a su hogar roto, gris y negro, se permitió el dudoso lujo de dar las gracias.

miércoles, 1 de julio de 2015

Sin inspiración

"Sin inspiración" no significa "en blanco", sino más bien "arrancado", "tachado", "en un cajón" o "en la papelera".
Significa que no es buen momento para forzar a la materia gris a dar color, o al menos que no estamos usando el pincel más adecuado.
"Sin inspiración" significa que, si no sabes doblar esquinas o te has cansado de buscar caminos secretos, quizás hace falta parar.

Pido perdón por no haber subido nada en todo este tiempo. Se avecina un largo tiempo libre. Estad atentos.