Mostrando entradas con la etiqueta Diálogo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Diálogo. Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de febrero de 2017

Pizza con piña

-Pizza con piña, ¿por qué pizza con piña?
-¿Pero qué problema tienes con la piña, vamos a ver?
-Porque la pizza está bien ella sola, no hace falta ponerle… cosas, así a lo loco.
-Pues nada, tú me dejas a mí la piña que me la como yo.
-Venga, va…

-“Piña”. ¿No es como rarísimo? “Piña”. Está ahí, llena de pinchos y… con esas hojas ahí arriba. ¿Qué les pasa a las piñas?
-Seguro que son posmodernas, TODO es posmoderno, Mateo, TODO.
-Putas piñas posmodernas. Seguro que Nietzsche dijo algo de las piñas y todo el mundo lo interpretó como les salió del papo. Ay, ¿cómo se llamaba… el tipo de… La insoportable levedad del ser?
-Milan Kundera, ¡ese tipo sí que es un posmoderno! Pero MUCHO.
-No sé a santo de qué lo he preguntado, la verdad… pero bueno.

-Me gustan estos silencios. Es como si… dejasen atrás un tema para dar paso a otro. Da como distancia.
-Distaaaancia… eso está bien. Hace falta.
-Además puedo pensar en… cosas, no sé. Por ejemplo, me encanta lo naranja que es todo aquí, sobre todo por la comida y la madera y tal. Me relaja.
-Es como todo muy cálido y muy lindo…
-Y me distrae de pensar en piñas.
-¡Pero qué-te pasa-con las piñas!
-¡Pero no me ataques, pava! No sé, que… la pizza con piña es como el arroz con cosas.
-No digamos cosas de las que luego nos arrepintamos, ¿eh? Ahí te has pasado.
-Vale, sí, me he pasao un poco. Pero… ¿por qué piña? ¿En serio?
-Pues porque

jueves, 26 de noviembre de 2015

Esquina (Núñez de Arce con Alonso Pesquera)

-Una vez me lancé por esa ventana.
-¿La de esa casa?
-Sí.
-¿Pero cuál, la de arriba?
-La del tejado.
-Ni de broma. Estarías muerta.
-Bueno, aquí estoy. ¿No me ves?
-Bueno, pues eso: si te hubieras tirado desde ahí como mínimo te habrías roto algo...
-No me has entendido. He dicho que me lancé por esa ventana. No desde ella.
-¿Te lanzaste... a dónde, exactamente?
-Hacia dentro, claro.
-Y... ¿por qué?
-Había algo ahí dentro que creía que era de mi pasado. Pero no llegue a comprobarlo.
-¿Cómo? ¿No te habías...?
-Sí, claro. Pero desde el suelo no llego. Pensaré algo mejor la próxima vez.

sábado, 17 de octubre de 2015

Pesca de infortunio

-No tienes ni la menor idea, ¿verdad?
-No. Me caí, me tropecé, yo qué sé.
-La perdiste.
-Sí, bueno, la perdí, había mucha gente, ¿vale?
-Pues lo vas a tener difícil para salir de esta. Y yo no pienso ayudarte; no esta vez.
-Venga, Jher, no me hagas esto.
-La última vez deberían haberte arrancado los brazos sólo por soltarle la mano un momento, y conseguí que no lo hicieran. Esta vez no tiene excusa; ya sabes lo que pasa cuando se deslocaliza un príncipe de poder.
-Sí, lo sé, ¡pero, joder, no ha sido culpa mía, Jher! ¡Fue esa estúpida…!
-¡No lo digas! Seguimos sin ser suficientes, y no va a haber tiempo, Cui. Lo siento.
-Ya, imagino. Ay, joder, no me lo puedo creer…
-No lo pienses más. Ya debe quedar poco.
-No me lo recuerdes. ¿Tienes nacimiento? Para antes de que…
-Sí, sí, entiendo. Ten, toma. Yo tengo que irme.
-¡Espera! ¿Tú crees que podríamos haberlo roto?
-Estamos a punto. Dos más y lo habremos conseguido.
-Dos más… y pensar que no voy a verlo…
-Podrás verlo, desde atrás.
-Ya, claro. Eso pensaba Schyw.
-Schyw y Slackmewr también estarán atrás. No pierdas la esperanza. Nos veremos si es cierto todo lo que dicen.
-Ya los oigo. Suerte, Jher. Hazlo por mí.